No te prometeré una letra más
Y peco nuevamente al prometer que no prometeré
Mejor debiera decir: “intentaré no hacer promesas”
y la advertencia… “y si las hago, no las creas”
.
Bien haces en no confiar en mí
niña fluctuante llevada por cualquier viento
inconstante en todos mis caminos
espero, excepto el eterno
.
Yo no confié en ti por falta de decisión
y tú no confiaste en mí por destrucción
(mi destrucción)
construíste laboriosa y pacientemente un muro a nuestro alrededor
que destruí con palabras ponzoñosas sin temor
.
¡Cómo lamento tener lengua!
mejor me fuera cortarla y echarla de mí
¡antes que todo mi cuerpo se pierda!
.
Soy conciente de ruinas bajo mi autoría
En todo edificio aparece la placa en bronce de su labrador
el mío aparece, en cambio, en los escombros
ese fue mi proyecto
echarlo a perder todo
.
Lamento que ya sea muy tarde para decir lo siento
y decir “lo siento”, hasta me suena cómodo arrepentimiento
y es más fácil ofrecer disculpas que pedirlas
por temor a humillarnos sin mucho éxito
.
Escribo esto llorando
y no estoy en condiciones de afirmarlo
ni estás tú para saberlo
pero al menos Uno sabe que es cierto
que en verdad lo lamento
con profunda angustia y arrepentimiento
.
¡Por esto te ruego que me perdones!
y no sólo que conozcas mi remordimiento
porque ahora el cuerpo frío resiente
el dolor que te causé hace tan sólo horas atrás
.
Yo sé que Dios limpiaría mi maldad
pero no es sólo culpa este mi padecimiento
en verdad me duele haberte dolido
¡y me aborrezco!
porque he perdido el temor a Dios
y es por eso que te perdí el respeto
.
Desde estas piedras, donde tal vez las palabras de Dios cayeron
me encuentro lapidada por las consecuencias de mis locuras
tal vez esto he de necesitar para ver desde aquí si están esas promesas
que por la aflicción y la tibieza de mis decisiones nunca he creído
aunque al principio parecía gozosa, darles la bienvenida
.
Me dejé llevar por el viento
y te aseguro que esta vez me ha llevado muy lejos
Honestamente confieso que no hay nada bueno en mí que pueda darte
mis manos están vacías y además, sucias
y más injusta sería al tratar de acercarte, e inevitablemente, ensuciarte
.
Sé muy bien que el cronómetro se apagó
y que ahora ya no cuenta que te diga que te creo
y esto no es una promesa, es un hecho
y una realidad que no quise ver ni demostrar
por la furia que me encegueció e hizo hervir mi pecho
haciéndome y haciéndote creer, que lo que decía era cierto
Pero al final, aunque lo que dije no era cierto
lo cierto es que ya lo he dicho
y este engaño me llevó más lejos
.
Aborrezco también las palabras en mis dedos
que posiblemente tengan vestigios de putrefacto olor
y vale mencionar que soy una cobarde
pero más vale perro vivo
que león muerto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario