Un aplauso para los enamorados!
y un minuto de silencio en memoria de las víctimas.
Con los zapatos sumamente gastados, rotos, de andar entre las piedras donde cayó tu palabra
ando buscando tus promesas en alguna parte de mi corazón polvoso, caído y roto
Se lo merece… por ser tan engañoso
Ando pisoteando también el suyo y el tuyo mientras busco
Qué extraña forma de buscar la mía, amarrándome una venda a los ojos
Sigo caminando
veo pasar el tiempo
y el dinero…
¡Qué infortunio que siempre coincidan los colapsos emocionales con las resoluciones migratorias!
¿Cuántos pasos en total habré sumado desde el 27 de diciembre del 2007, hasta el día de hoy?
Y cuántas veces más no dejaré de desear regresar a mi casa, terrenal o celestial, ambas como destino de mi huída
Bien dicen de la muerte, “nos gusta el destino mas no el medio de transporte”.
De repente me encuentro dando vueltas en un lugar llamado Getsemaní, y es de noche
Veo a lo lejos un hombre angustiado y postrado en tierra, como de mi edad, rogando huir al igual que yo
Me acerco a ver, pensando que tal vez él pudiera ayudarme a escapar también.
Con la frente pegada a una roca, me dice:
“¿Viniste aquí esperando un milagro? Viniste al lugar equivocado… Aquí no hay milagros, sólo fuerzas para cargar tu cruz”.
Y miró hacia arriba, mientras hablaba con sus ojos y su boca temblorosa, bañados en lágrimas rojas.
Todo tiene su tiempo, y todo es hermoso a su tiempo
…algún tiempo.
Cuando llegue la alegría, será alegre en verdad
Cuando sea tiempo de llorar, también será hermoso llanto que conducirá a la paz
La promesa de Dios mañana o pasado se cumplirá
aunque el tal Ismael ya esté entre nosotros.
Lo segundo que aquel hombre me dijo, fue:
“En la mía, aparece tu nombre”.
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