que alguien le diga
que alguien le haga saber
porque yo no tengo voz
que este sitio obscuro
o algún chismoso le cuente
que corran los demonios y los ángeles una carrera, a ver quién gana
y le digan
que daría lo que fuera por sentir su mano cálida
y me observara silente mientras finjo dormir
que así callados pasáramos los años
con el amor perfecto de un bebé que no sabe hablar ni herir
que se entere
como los truenos que orquestan distantes mas todos oyen
porque aún gritando, no sé si me oyera
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