a ti, hombre!
qué te costaba fingir un poco!
declararle a tu mujer su hermosura
aunque hermosa no fuera
aunque exageraras al decirle
"eres lo más preciado que jamás he tenido"
qué te costaba una vez al año regalarle flores
o aunque sea decirle "eres mi flor eterna"
no cuesta dinero... no se marchita...
le hubieras dado tan sólo los "aunque sea"
la hubieras hecho tan feliz
nada material, nada finito ni terreno
o hacerle una canción
sólo una! de tantas que te encerrabas a dar vida!
hombre,
qué te costaba retratarla
y guardar su imagen en algún libro que ni leyeras
o dedicarle Femmes Damnées de Baudelaire...
no menos..
No hay comentarios:
Publicar un comentario