Los sueños nos vuelven idealistas irracionales
Espíritus salvajes
Se escapan de la dimensión onírica
Tiñen un poco la vigilia de ideas locas y estúpidas
Pero sólo por unos días
Luego, se van desvaneciendo
Te hacen pasar el ridículo y te quedas desnuda
Apretando los labios y relojeando los ojos
Dándote cuenta de que aquello que soñaste está lejos de penetrar la realidad consciente