jueves, 11 de abril de 2013

Dos carros

Era una calle asfaltada, fuerte y sin grietas. En algún momento apareció un tope. El conductor del carro disminuyó  su velocidad para sobrepasarlo un poco más lento y así evitar averíos. Habiendo pasado  la loma se compuso a la ligereza que traía.
Minutos después, otro carro se acercó al mismo tope. El carro perdió velocidad hasta frenar por completo. El conductor miró un instante fijo el desnivel que estaba unos metros adelante y comenzó a retroceder para buscar otro camino, uno cuyo asfalto fuera totalmente liso.

1 comentario:

Georgina Iribarren dijo...

Tendemos a evitar inconvenientes; perdemos años enteros de nuestra vida procurando caminos perfectos.