Es cuando la poesía está de sobra
Estoy suspendida en el oxígeno de mi cuerpo
Mis ojos caen en hipnosis
Pareciera que todas mis partes hicieran asamblea en mi cabeza
Y yo, las contengo
Porque de ellas vivo
Respiro como si tuviera sueño
Frágil, como cuando duerme un niño
Es cuando la poesía se vuelve inútil
Porque para qué necesito la cruz colgando
Si tengo a Cristo sentado a un lado
La letra no sirve; esto, nada sirve
Las vísceras, silenciosas desbordaron
Vencieron
Pisotearon
Escupieron la poesía