jueves, 13 de octubre de 2011

Ser o no ser, esa es la cuestión

Cuando el ser humano se esfuerza por despertar su creatividad sobre alguna cosa, cualquier cosa, transita el peligroso y muy recurrido camino de malograr algo exactamente igual a lo que el grueso de la gente hace. Cuando probablemente el ser uno mismo, es lo más original que se puede lograr, si de eso se trata.
Una misma lengua es hablada por millones de personas y estas no intentan cambiar las reglas idiomáticas para sonar más interesantes; el hecho de que cada habitante de esa nación tenga un tono único e irrepetible en su voz, los hace inmensamente innovadores, aunque todos sigan el mismo patrón verbal.
Paulo Cohelo lo describe de una manera muy atinada en su obra El Zahir, la cual, por cierto, recomiendo ampliamente ser leída.
O bien podríamos decir…
Cuando tratas de ser “cool” corres el riesgo de copiar lo que todo el mundo hace (y no sabes que en realidad estás siendo copia de la copia); cuando es mejor ser tú mismo.
Y hablando de copiar, la verdad es que esto me lo fuscilé de Paulo Cohelo, del libro El Zahir, que por cierto está muy bueno. 
¿Se ve?

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