lunes, 8 de septiembre de 2014

Promesas a mi madre



Ella me pidió prometérselo

Que yo no muriera sola y solitaria

Que aprendiera a amar y ser amada

Ella me pidió prometérselo

Como me hizo prometer que ni un cigarrillo

De vez en cuando fumara

Así, lo mismo, que nunca te dejara



Me dijo entre lágrimas invisibles

De su temor por los días que vienen

Me hizo pronunciar

Mientras se estremecía su ceño

Que no fuera egoísta

Que siguiera los pasos del alba

A la hora de perdonar

Y antes de cada mañana bajara la mirada



Hace ya un rato que guardo mis motivos

Para quitarle a mi amor los miedos

A mi sentir la maleza que nos ha astillado por tanto tiempo

Y volver a ver en tus ojos aquel cielo

Limpio y honesto

Despojado y tierno

Y esté mi carne dispuesta

A no olvidar el espíritu que llenan las palabras



Te diría tanto que no tengo

Salen a mi encuentro los recuerdos

Y tomas forma en medio de ellos

Como un ser mágico que no se desvanece

Como un profeta colmado de sueños

Que alimentan mi descanso y todos mis deseos

Siempre, todos



Ella me pidió prometérselo

Que fuera una fiel testigo de tus horas

Que no buscara el triunfo de la riña

Que lo dejara todo pasar

A cambio de deleitarme en tu alma

Ella me pidió prometérselo

Como me hizo prometer

Que no viera pasar el mundo sin un hijo

En donde pueda contemplar repetidamente

La luz de tu mirada 

A Gregorio Gómez